Pero es algo más que echarte de menos, no es un extrañarte un día melancólico.
Por supuesto que es mucho más que eso. Es un recordarte día tras día, imaginar las conversaciones, los reencuentros. Un abrazo cálido que me haga olvidar...
Supongo que más que echarte de menos, te necesito. Echarte de menos sería escuchar una canción y que venga tu imagen a mí, tu cara, tu sonrisa... y pensar ojalá estuvieses aquí.
Pero la necesidad, amigo mío, hace que que no exista forma de comprender este mundo sin uno de mis pilares, sin ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario