puro amor
jueves, 6 de junio de 2013
un gracias innecesario, tú
Hubo un momento en el que quise reprocharte que no estuvieses ahí. Cuando mis pies no tocaban fondo y sentía vértigo de todo aquello que deparaba el futuro. Pero hasta ayer no comprendí que que tu ayuda no es necesaria. Al menos no en el sentido de que en una circunstancia problemática me des tu mano y nos tomemos un té. Tu forma de ayudar es totalmente diferente e indirecta, pero por otra parte, más efectiva. Me ayudaste en el momento en el que me enseñaste a avanzar, a ser quien soy, a pensar, a reflexionar antes de actuar, a comprender que siempre quedará algo bueno a lo que aferrarnos... Y sabes que por eso mismo, nunca podré reprocharte nada.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario