Tantas tardes perdidas pensando en problemas, paranoias, situaciones que no puedo cambiar...
y ahora veo ante mí tanta belleza que todo carece de importancia,
Es como cuando miras al cielo estrellado y te ves tan pequeño y todo parece insignificante. En ese momento sólo importa el azul del cielo, las estrellas parpadeantes... Nada más.
Y aquí, ahora, veo la pureza de la vegetación, esos colores tan vivos, esos olores tan agradables. Los lirios, los tulipanes, las mariposas voleteando... Siento el viento frío sobre mi cara y me da igual, sólo quiero detener el tiempo y quedarme eternamente contemplando la belleza...
Pero ahora tengo un dilema, no sé si quiero una casa junto al mar o junto al bosque...
Fue un dia que de tanto viajar me di cuenta que las maravillas del mundo estaban en uno.
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