Otro día más en este cuarto que se ha convertido en mi hogar, sólo iluminado por la tenue luz de mi vela. Verla consumirse es lo único que me hace ser consciente del paso del tiempo.Me hipnotiza al mirarla, pero algo me distrae y el silencio me rodea, siento como si las paredes me observasen y juzgasen.Y así llegan los recuerdos, los suspiros; los llantos ahogados que se plasman en una canción, en un dibujo, en un poema...
Pero la vela sigue consumiéndose, de igual manera, piense en tantas cosas o mire al vacío, escuche música o mantenga una conversación. Cambia la percepción, pero no la realidad.
Y entonces me pregunto, ¿cómo queremos pasar las horas?
My smile is a rifle
ResponderEliminarAnd what are you...
My smile is a rifle
And i point it at you
My smile is a rifle
You'll know when you bring me in from the rain...
https://www.youtube.com/watch?v=wICsfTDDPYA
Lo más maravilloso de las velas es que nunca se apagan. Vas viendo como se derrite, como se van formando ríos de cera cual volcán en erupción. La verás parpadear, la verás temblar, la verás exhalar ira, pero sigue ardiendo su mecha. Y lo seguirá haciendo siempre que haya una chispa que le dé la suficiente energía como para arder.
ResponderEliminarPero sí se apagan. Si se consume la cera o no recibe oxígeno para la combustión... Pero sí, son maravillosas. Dan ambiente e hipnotizan...
ResponderEliminarSe apaga la vela entonces, pero no la llama.
ResponderEliminarMe gusta pensar (por la vela) que eres una romantica y que la cosa, no esta tan mala (no que va).
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