Como un agosto sin sol, un oasis sin agua, una noche sin luna...
Y la vuelta al mismo punto, a los mismos ojos vacíos que me miran en el espejo.
Hago lo posible para que las horas pasen rápidas; el frustrado intento de dormir...
Intento refugiarme en algún libro que me devuelva la fe, pero es imposible volver atrás, cambiar los hechos.
Aceptar mi conversión en penumbra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario