he encontrado dificultades para escribirte últimamente, no encuentro hueco para ti en este mundo que parece que se está consumiendo, se marchitan día tras día, miran sin ver, oyen sin escuchar, no prestan atención a los detalles. Y normalmente lo sobrellevo, pero hoy es uno de esos días en los que me acuerdo a cada momento de ti, como mi dosis de inocencia; nunca dejarás de ser mi motivo para abrir los ojos día tras día. Me encanta imaginarme desnudándote a bocados de los miedos, revolcándonos en un lecho de optimismo y volcándome en ti cuando se apaguen las luces. Recuerdo cuando te sentía tan cerca y conseguías empequeñecer cualquier problema, te echo tanto de menos... A veces me pregunto si volverás a mí, si estás recibiendo mis cartas. No recibo nunca noticias tuyas y en parte te entiendo, estarás muy solicitada... pero ya estoy empezando a preocuparme, ¿te has olvidado de mí? No contestes, en parte supongo que es la gracia de tu encanto, pero no olvides que lo único que me motiva a seguir continuando eres tú.
Con amor, a mi esperanza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario