Sí, una flor. Una flor llena de vida, de belleza, de esplendor. Un flor que una vez fue semilla que ha crecido de la tierra, que sin que nadie le diga lo hermosa que es, está ahí, floreciente. Una flor que no necesita adornos ni favores. Una flor para regalar, para pintar algunas arrugas en una mirada triste. Una flor que sin que te des cuenta de su presencia está ahí y seguirá, que soporta la lluvia, el viento, la noche. Sola, sin perder su esencia. Una flor para oler, para enamorar. A la cual no le importa el que dirán, sólo alegrar, de manera altruista. Quizás tú sólo veas una flor, pero hay mucho más, supongo que será cuestión de saber vivir...
A veces "la flor" no esta en el campo sino en ti..
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