que no me da la gana de pasar media vida buscando esa frase que tal vez no exista...
Y resulta que estaba ante nosotros, tan frágil como imaginábamos y perfecto, pero a la vez tan fugaz como contábamos desde el principio. Estaba ahí, y nos pasamos horas buscándolo entre las sábanas, en los cines más vacíos, en cielos que enamoran y en los cafés que se enfriaban en nuestras manos.
Nos perdimos en una tormenta sin fin de palabras que al final resulta que no decían nada [mira que te lo dije..] porque no supimos abrir los ojos. Tan fácil, tan cerca...
Pero ya se nos escapa de las manos, y no hay nada que podamos hacer para impedirlo.

¿Y la esperanza?¿la fe?, desear por desear y que acabe cumpliéndose por.. magia, karma, regalo divino..?. Que se te escape de las manos no significa que no puedas volver a recogerlo. Nunca digas nunca.
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