miércoles, 18 de abril de 2012

somewhere only we know

Te siento como un extraño pero por otra parte, a quien mejor conozco. A veces me confunden tus andares y tu forma de apoyarte contra la pared, pero es cuando sonríes cuando te reconozco. Otras veces hablas de una forma que nunca había escuchado e incluso tu risa ha cambiado, pero por otra parte está tu forma de terminar las frases, de mirarme. Tu forma de decir mi nombre, eso nunca cambia.
Tu forma de mirar al cielo también ha cambiado, antes mirabas inspirándote en las nubes, en sus formas y colores; ahora miras sin más, vacío... Pero tu forma de cruzar miradas con la gente, de forma tan efímera pero intensa, nunca cambiará, tu forma de observar cada detalle.
Era cuando transformabas verdades en fantasías cuando me mirabas por si te prestaba atención (y si no me la llamabas tú), y ahora ya eres incluso capaz de transformar fantasías en verdades, y sin mi ayuda.
Me resultas tan distante y a la vez tan cercano, tan desconocido y a la vez tan familiar...
Y cuando estás con la mirada perdida, no sé en qué piensas, pero reconozco tu cara de melancolía, tan parecida a la mía...

2 comentarios: